Aquella noche salimos con la idea de tomar unas cervezas a bajo precio (q no esta la economia para lanzar cohetes) y bailar musica de nuestra tierra para variar. Como siempre, los mismos de siempre. A partir de la segunda cerveza mi cuerpo iba cambiando de mano en mano con el cambio de cada cancion para moverme y acoplarme a mi "nuevo compañero" de baile. Las miradas empezaron a sucederse. "Mira aquel, con la tia agarrada el cuello y sin dejar de mirarte por un momento", y es q eso de ser "carne fresca" tiene su atractivo. El local no es uno de mis habituales, aunque me he dejado ver por alli unas cuantas veces en las ultimas semanas y ya empiezan las apuestas de quien va a ser el primero q consiga mi numero de telefono o mejor... me robe un beso.
Uno de mis bailarines favoritos tiene hoy pareja con derecho. No nos gusta nada ella. En uno de los bailes juntos le susurro al oido: "si me muerdo la lengua mas me enveneno, la tiene q chupar de lujo, pq cuidado q la tia es fea, te creia con mas gusto", a lo q el responde entre tartamudeos "es solo una amiga", yo le guiño un ojo y asiento sarcasticamente diciendole con mi lenguaje corporal q eso se lo cuente a otra. Me giro para deshacerme de sus brazos y paro en la barra a por otra cerveza. Cambiamos de lugar en el garito, justo al otro lado, para comprobar q Monika anda haciendo de las suyas, esta vez con la intencion clara de llevarse a la cama al amigo de su ultima adquisicion. Queremos desaparecer de alli, no queremos ver la escena. Entonces yo recuerdo la doble mirada de alguien unos minutos atras, al otro lado del local, justo en la barra donde habia pedido mi ultima cerveza. Le pido a Isabel q corrobore el estado del individuo, tengo un problema de vista y siempre me equivoco cuando las distancias no son cortas. Le indico, le señalo quien es y ella se gira hacia mi con una sonrisa y un movimiento de manos rapido "tremendo!!!". Me empuja hacia la barra en el momento en el la rubia q llevan toda la noche pasandose se cruza entre sus brazos para bailar. Por una milesima de segundo!!! seguimos bailando cerca, la proxima oportunidad no la vamos a dejar escapar. La rubia desaparece por un instante e Isabel me empuja hacia el, quedandome entre el y otro personaje q conocimos al principio de la noche. "No, tu no.... q es el otro!!!!" Finalmente y con la destreza de un matador de toros, me deshago del "intruso" para empezar hablar con el. Minutos mas tarde bailabamos juntos, pegados, sintiendo su perfume en mis pulmones. Su nariz se junta con la mia y su boca busca la mia.
Todavia tengo su perfume impregnado en mis brazos, el sabor de su boca en mis labios y la promesa de una noche de ensueño en mi movil. Yo, yo solo quiero que siga robandome besos.