Tengo en mi memoria la primera foto q se le hizo. Su abuelo orgullosísimo me la enseñaba por la mañana. “Anoche nació Israel y yo estaba allí para sacarle su primera fotografía”. No es amor de tía postiza, pero no había visto un recién nacido tan guapo como él. Su piel rosadita, los ojitos cerrados y esa boquita q para mí q es de su madre. Ha ido creciendo y siento habérmelo perdido, aquí desde la distancia, primero con el equipaje de la selección de fútbol española y después entre regalos de navidad, su sonrisita me acompaña. Todo el mundo pregunta “quién es ese niño tan guapo???” y yo, toda orgullosa digo “el hijo de mi Mari”. Si pienso en si yo tuve algo q ver… bueno, esta claro q no tiene ni un solo gen mío, pero si aquella tarde en q su padre y su madre habían quedado para cenar yo no hubiera querido acompañarlos… quizá ella no hubiera accedido a quedar con él, o q??? ;) El caso es q pasa el tiempo como si no pasara y ahora tiene un añito. Pronto empezará a hablar y estoy segura de q su madre le hablará de mí y quizá algún día, cuando sepa leer, podrá comprobar q siempre estaba en mis pensamientos, a pesar de no estar junto a él. Esta es una de esas historias en las q, cuando eres joven dices “tus hijos y los mios jugarán juntos… cuando le cuente a tus hijos, pues tu tía cuando era joven….” Y crees q nunca llegará el día, el momento de q eso ocurra, pero aquí está ya, Israel tiene un año y quiero celebrarlo aunque esté a 3.000 km de distancia, como si estuviera allí mismo. Mi niño guapo, mua.
Pd. Gracias por recordármelo, yo tb te echo mucho de menos y te quiero mucho.
Pd. Gracias por recordármelo, yo tb te echo mucho de menos y te quiero mucho.