20/11/08

En la montaña rusa

Un día te levantas con la certeza de q lo controlas. Por fin has madurado y controlas lo que sientes y por quien lo sientes.
De repente una mañana abres los ojos y recuerdas q la noche anterior dormiste muy poco. Notas una respiracion desconocida muy cerca de ti y con la boca todavia reseca de la resaca, aunque no recuerdas haber bebido una sola gota de alcohol, besas, no queriendo ser consciente, los labios q tenias pegados a tu oreja. La respuesta es inmediata "buenos dias, tu nunca descansas????". Todo vuelve a tu memoria, la noche anterior, las risas, las tonterias q te dijo, las q tu dijiste y los suspiros, el tacto de su piel, se eriza el pelo de tu nuca y emites un gemido. No contestas, o si, pero sin palabras. Recorres su cuerpo con tu boca, cada rincón, intentando hacerlo tuyo con cada beso, como si eso fuera posible. Y sientes humedad entre tus piernas...
No quieres hablar, no quieres pensar y te dejas llevar con cada embestida a un mundo que no sabes si es placer o dolor. No quieres sentir, solo deseas, deseas ese cuerpo, deseas sus labios, deseas q nunca se acabe. Pero ocurre, termina, cesa, se separa de ti... y para cuando esto ocurre sigues en una nube, una nube q todavia no eres capaz de ver de que color es.
No se como es el estado ni los efectos de una droga "dura", pero lo puedo comparar con un buen viaje de marihuana. En ese momento tu alma se separa de tu cuerpo y es como si lo q estuviera pasando a tu alrededor no lo controlaras, soy incapaz de articular una palabra, de pedir, de ser inteligente y controlar la situación. Cuando reacciono es demasiado tarde, tarde para todo, él ha desaparecido de mi lado y no he hecho nada para retenerlo ni un solo segundo más, para volver a verlo. Entonces algo me golpea la cara recordandome q soy gilipollas de nacimiento y que todo lo que creia q habia madurado, controlado, aprendido... es pura imaginación y poder de autoconvencimiento. Sentirme esclava de segun quien y cuando, es algo q nadie puede controlar y yo menos, por mucho q me empeñe en ello. He de aprender de una vez q cuando soy capaz de actuar con la cabeza mi corazón no palpita a ritmo diferente. Eso no es controlar, es indiferencia. Soy y sere toda mi vida una persona visceral, la montaña rusa nunca sera controlada y me seguira atrayendo el riesgo como la miel a las moscas. Siempre me gusto lo peor de ellos y lo q cada dia me sorprende de mi misma es mi falta de reacción en el momento clave. Ahora ya de nada sirve pensar en el momento q deje pasar para hacer o decir. Como siempre me quedo con el recuerdo del momento, ese q ahora me atormenta, me reconforta, me alivia y me mata al mismo tiempo. Podria ser uno más, pero no, me martiriza aquel q menos me conviene, deseo con pasion e idealizo con devoción el q nunca será. Y sueño........ sueño q me pierdo entre sus brazos y que me habia equivocado, q él es eso y mucho más, q sí que es para mi y que me sorprende.
Despierta maja y tapate q hace frio.

2 comentarios:

X dijo...

Será que nunca he madurado, porque nunca he sentido que controlaba nada en este terreno. O será que saber que no controlas es madurar. :)

Diego dijo...

Me reitero en lo dicho.

(Ver comment en entrada posterior- es lo q tiene que los blogs vayan de arriba hacia abajo, al contrario que algunas cosas que se me ocurren ahora)