-Ya están aquí.
-Donde? Quién?- Sólo había un BMV del q estaban saliendo dos tios. Uno de ellos con el pelo largo y rizado y una raiz de color blanquecina q delataba la edad y el tinte. Cruzamos las miradas mientras tendía el brazo con las llaves hacia Máximo.
-No, dáselas a ella, ella conduce.
-Yo? Este es tu coche? Quieres q conduzca esto?
-Sí, ten cuidado q es automático, has conducido alguna vez un coche automático?- Me decia mientras alcanzaba la puerta del copiloto y sonreia con cierta picardia.
-Vale, como quieras, te fias de mi???
Evidentemente se fiaba de mí, por una extraña razón q todavía hoy no alcanzo a entender.
A pesar de todo esto, todavía no me sentia atraida por su persona, sólo me parecia “lo más” q me había pasado en mi vida, hasta el momento.
Conduje por las calles de Florencia bajo sus indicaciones y su atenta mirada.
-Puedes pisar un poco más el acelerador, el coche puede ir más rápido.- Con esa sonrisa de medio lado.
Llegamos a las afueras y nos metimos en el aparcamiento de un hotel. En la puerta la gente hacia cola para entrar a lo q parecía un local de lo más cool.
-Cuánto cuesta la entrada???
- No te preocupes por eso. – Saludó a los porteros y dijo: Vienen conmigo.
No bailamos, sólo bebimos unos cockteles, el mío sin alcohol y hablamos de lo que haciamos en la vida, de la política en nuestros distintos paises, de la idea q tenía de los hombres italianos, de lo inapropiado q era tener hijos sin padre y de una regla básica q, a veces, hay chicos q se saltan (no puedes darle un beso a una chica y luego intentar ligarte a su amiga, pq te lo has pensado mejor, simplemente asegurarte antes de tirar el anzuelo) Entonces fue cuando empecé a pensar q era atractivo, me gustaban sus ojos, su sonrisa de medio lado pícara y sobretodo su forma de ver la vida, tan tranquila, tan práctica. Mi amiga estaba de acuerdo conmigo, era el hombre perfecto. Un problema. Yo decidí q no lo fuera y me aparté de él, dejé q el decidiera, no tonteé, no me insinué, deje de verlo como alguien atractivo para verlo como un “amigo”.
Salimos de la disco con rumbo a la Piazza de Michelangelo. Una vista de impresión de la ciudad bajo un frío insoportable y un cigarro compartido. Él quieto, mirandome mientras yo saltaba de frío y me sentía nerviosa bajo su mirada. Intento cogerme de las manos, pero yo me giré bruscamente y me dirigí al coche mientras decía “q frío, q frío”.
- Bueno, ahora vamos a mi casa a tomarnos unos vinos.
- Tu casa?? Dónde??
- Conoces el puente Vechio????
Debí poner cara de palurda, pq dijo: no esta sobre el puente, pero lo ves desde la ventana.
Volvimos a recorrer las calles vacias de una Florencia fría, tranquila, carente de toda la vida q por el día habiamos experimentado. Subimos a su casa. Un pequeño apartamento cuyas ventanas daban al río y dos edificios más allá se veía el puente Vechio, tranquilo, cerca.Bebimos unos vinos, hablamos de comida, de lo que íbamos a hacer al día siguiente y nos ofreció su casa para ir a dormir la noche siguiente. Seguimos compartiendo cigarros. Se ofreció a cocinar spaghetti con peperonchino, pero yo debía ayudarle. Pensé q quizá quería aprovechar el momento, quizá para besarme…
-Donde? Quién?- Sólo había un BMV del q estaban saliendo dos tios. Uno de ellos con el pelo largo y rizado y una raiz de color blanquecina q delataba la edad y el tinte. Cruzamos las miradas mientras tendía el brazo con las llaves hacia Máximo.
-No, dáselas a ella, ella conduce.
-Yo? Este es tu coche? Quieres q conduzca esto?
-Sí, ten cuidado q es automático, has conducido alguna vez un coche automático?- Me decia mientras alcanzaba la puerta del copiloto y sonreia con cierta picardia.
-Vale, como quieras, te fias de mi???
Evidentemente se fiaba de mí, por una extraña razón q todavía hoy no alcanzo a entender.
A pesar de todo esto, todavía no me sentia atraida por su persona, sólo me parecia “lo más” q me había pasado en mi vida, hasta el momento.
Conduje por las calles de Florencia bajo sus indicaciones y su atenta mirada.
-Puedes pisar un poco más el acelerador, el coche puede ir más rápido.- Con esa sonrisa de medio lado.
Llegamos a las afueras y nos metimos en el aparcamiento de un hotel. En la puerta la gente hacia cola para entrar a lo q parecía un local de lo más cool.
-Cuánto cuesta la entrada???
- No te preocupes por eso. – Saludó a los porteros y dijo: Vienen conmigo.
No bailamos, sólo bebimos unos cockteles, el mío sin alcohol y hablamos de lo que haciamos en la vida, de la política en nuestros distintos paises, de la idea q tenía de los hombres italianos, de lo inapropiado q era tener hijos sin padre y de una regla básica q, a veces, hay chicos q se saltan (no puedes darle un beso a una chica y luego intentar ligarte a su amiga, pq te lo has pensado mejor, simplemente asegurarte antes de tirar el anzuelo) Entonces fue cuando empecé a pensar q era atractivo, me gustaban sus ojos, su sonrisa de medio lado pícara y sobretodo su forma de ver la vida, tan tranquila, tan práctica. Mi amiga estaba de acuerdo conmigo, era el hombre perfecto. Un problema. Yo decidí q no lo fuera y me aparté de él, dejé q el decidiera, no tonteé, no me insinué, deje de verlo como alguien atractivo para verlo como un “amigo”.
Salimos de la disco con rumbo a la Piazza de Michelangelo. Una vista de impresión de la ciudad bajo un frío insoportable y un cigarro compartido. Él quieto, mirandome mientras yo saltaba de frío y me sentía nerviosa bajo su mirada. Intento cogerme de las manos, pero yo me giré bruscamente y me dirigí al coche mientras decía “q frío, q frío”.
- Bueno, ahora vamos a mi casa a tomarnos unos vinos.
- Tu casa?? Dónde??
- Conoces el puente Vechio????
Debí poner cara de palurda, pq dijo: no esta sobre el puente, pero lo ves desde la ventana.
Volvimos a recorrer las calles vacias de una Florencia fría, tranquila, carente de toda la vida q por el día habiamos experimentado. Subimos a su casa. Un pequeño apartamento cuyas ventanas daban al río y dos edificios más allá se veía el puente Vechio, tranquilo, cerca.Bebimos unos vinos, hablamos de comida, de lo que íbamos a hacer al día siguiente y nos ofreció su casa para ir a dormir la noche siguiente. Seguimos compartiendo cigarros. Se ofreció a cocinar spaghetti con peperonchino, pero yo debía ayudarle. Pensé q quizá quería aprovechar el momento, quizá para besarme…
To be continued..........
4 comentarios:
Vaya Vaya!!!!!!!!!
como se esta poniendo el tema,jeje...ahora si que me has dejado con la intriga
chauuuuuuu
ahhhhhhhhhhh cómo me dejas así??? no tienes corazón!!!
en el mejor punto!
Noooo!! Mujer, no nos puedes dejar así! Justo en lo mejor de la historia!!!!!
Besotes
Que historia más bonita, espero que termine bien... Hace tanto que no me pasa nada de eso...
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